A 10 años de la sentencia por la desaparición forzada de Rosendo Radilla

, por  Hasta encontrarlos , popularidad : 3%

Por
Daniel Mata y Natalia Báez
4 de diciembre, 2019

El pasado martes 26 de noviembre el equipo de la CMDPDH, junto con AFADEM, realizamos un evento conmemorativo en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México a 10 años de la sentencia Radilla Pacheco Vs. México. Al evento asistió la familia Radilla Pacheco, integrantes de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (AFADEM), colectivos de familiares de personas desaparecidas, autoridades del gobierno federal, miembros de organismos de Naciones Unidas y sociedad civil.

El principal objetivo del evento fue reflexionar sobre el estado de cumplimiento a 10 años de que se dictó la sentencia, abordando la situación de impunidad no sólo del caso de Rosendo Radilla sino de los otros 40 mil casos de desaparición en el país. Las participaciones de las panelistas se centraron en dos cuestiones principales: a) los desafíos de dar cumplimiento a la sentencia y b) la situación de impunidad a la que el Estado mexicano debe hacer frente.

Si, por diversos motivos, no estás familiarizada con la sentencia del 23 de noviembre de 2009, hay por lo menos dos cosas que deberías saber. Primero, se trata de un hecho histórico porque fue la primer condena contra el Estado mexicano por su responsabilidad en un caso de violaciones graves a derechos humanos, la desaparición forzada de Rosendo Radilla ejecutada por el Ejército mexicano. Uno de los muchos crímenes cometidos durante los 70-80, en el marco de la (mal) llamada “Guerra Sucia”. En segundo lugar, la sentencia contribuyó al desarrollo de los derechos humanos en nuestro país debido a que antecedió y abrió la puerta, entre otras, para la reforma constitucional de derechos humanos de 2011. De ahí la relevancia social que la sentencia tiene para la vida nacional.

En tanto se trató de una resolución judicial, el cumplimiento de la sentencia dio pie a una transformación del derecho mexicano. Entre otros, en el foro, el exministro José Ramón Cossío mencionó: la sentencia impuso -por primera vez- obligaciones al poder judicial mexicano, lo que llevó a reconsiderar la situación del derecho en el país. Hizo que las y los ministros y el resto de los miembros del poder judicial pusieran una mayor atención a las resoluciones del sistema interamericano de derechos humanos para integrarlas en el sistema nacional. Asimismo, la sentencia impulsó cambios importantes al Código de Justicia Militar (CJM), exigiendo una reforma al Art. 57 que ordena se deje de aplicar el fuero militar en todos los casos que involucren una violación grave de derechos humanos y la víctima haya sido una persona civil. Sin embargo, aún existen elementos del CJM que contravienen lo dispuesto en la sentencia, como lo es la competencia de los tribunales militares para conocer de violaciones de derechos humanos cuando las víctimas hubieran sido militares, así como la facultad del ministerio público militar para realizar diligencias, previo al análisis de su competencia.

Pese a la relevancia jurídica de la sentencia, aún se desconoce el paradero de Rosendo Radilla y nadie ha rendido cuentas por su desaparición forzada. Si bien el caso ahora está en el fuero civil, los avances en la investigación son nulos. La familia de Rosendo lleva 45 años esperando justicia, situación en la que se encuentran otros miembros de AFADEM. Muchos de ellos son personas adultas mayores y otros han muerto sin saber qué sucedió con sus familiares desaparecidos. Siguen a la espera de que las autoridades cumplan plenamente con la sentencia, permitiéndoles acceder a una adecuada investigación, judicialización y reparación de estos crímenes. En medio de este contexto, Tita Radilla mencionó que es importante trabajar sobre la memoria histórica, reconocer los hechos ocurridos con los detenidos desaparecidos por el ejército como parte de nuestra historia y no negarlos, sobre todo cuando el número de personas desaparecidas continúa aumentando:

“Es una verdad que tiene que ver con cientos de hogares que fueron destruidos, al quitarles sus seres queridos, al dejar familias llenas de dolor, en el abandono, tristeza y pobreza. Acciones del estado que provocaron el desplazamiento de familias enteras, condenadas a la marginación. Hoy estas familias se han multiplicado, cada una tiene un nieto, un hijo. Se hereda el miedo, la angustia, la miseria pero también su esperanza, para que estos hechos sumamente dolorosos no se repitan jamás. Existe una grave situación en todo el país, hoy son miles y miles, hoy esta cifra continúa aumentando. Lo peor es que sean las mismas familias quienes tengan que salir al monte, a los desiertos, a dónde sea a a buscar a sus seres queridos”.

México ha sido un país con personas desaparecidas por muchas décadas. A las desapariciones de los 70 y 80, ahora se suman las más de 40 mil del periodo actual. La geografía de las desapariciones pasó de concentrarse en algunos estados (principalmente Guerrero, Estado de México, Sinaloa, Jalisco), a cubrir muchos otros espacios del territorio nacional. Pese a que el fenómeno de las desapariciones ahora se da en contextos y por motivos en apariencia diferentes, el Estado aún juega un papel importante en ellas. Si alguna vez escuchas con atención los testimonios de familiares de desaparecidos, notarás continuidades entre el pasado y el presente. El abuso de las fuerzas de seguridad, la indolencia de autoridades encargadas de investigar y la desconfianza que generan, son solo algunos de los factores que contribuyen a la impunidad crónica que actualmente padecemos.

En este sentido, la memoria histórica es una forma de combatir la impunidad, evitar que las desapariciones queden en el olvido: Es preguntarse por el paradero de las personas desaparecidas y transmitir la pregunta al resto de la sociedad; es recordar las cosas que hacían y lo que les gustaba. Rosendo Radilla componía corridos, éste fue uno de los principales motivos por los que fue detenido-desaparecido en 1974 por el ejército mexicano. En este enlace puedes escuchar algunas reinterpretaciones de sus corridos, que algunos artistas hicieron a propósito de los 10 años de la sentencia.

A la fecha la deuda histórica continúa, no han habido avances en el esclarecimiento de los crímenes del pasado. En cuanto al tema de investigaciones penales, aún faltan procesos penales abiertos y la sanción de los máximos responsables en la cadena de mando, que debería llegar al entonces presidente de la República y a todos aquellos cómplices por haber sido omisos de manera sistemática en la investigación de los crímenes de la época.

Tanto la administración de Calderón como la de Peña Nieta fueron omisos en el cumplimiento de los puntos resolutivos de la sentencia, por el contrario, parece que intencionalmente obstaculizaron las investigaciones. La falta de voluntad política e inactividad de las autoridades han tenido como consecuencia que hasta ahora no se cuente con la capacidades técnicas necesarias para hacer búsquedas de personas desaparecidas de larga data, impidiendo atender a los reclamos de las víctimas. Aunque se han hecho importantes avances, México todavía carece de las bases técnicas y metodológicas necesarias para tener un política integral con procesos de búsqueda y sanción acorde a la magnitud del problema.

A 45 años de que Rosendo Radilla fue detenido y desaparecido por el ejército mexicano y a 10 años de la sentencia de la Corte Interamericana por la responsabilidad del Estado en ese caso, podemos decir que en México el gobierno no tiene interés de brindar justicia y verdad. El gobierno tampoco tiene la voluntad de cambiar las cosas, acabando, por ejemplo, con la militarización de la seguridad pública, brindando todas las facilidades para las búsquedas de las y los desaparecidos, sancionando a los responsables de esos crímenes aberrantes.

@CMDPDH

Ver en línea : https://www.animalpolitico.com/verd...