Lucha organizada: 16 de septiembre, los detenidos desaparecidos y la militarización del país.

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Lucha organizada:
16 de septiembre, los detenidos desaparecidos y la militarización del país.

Ciudad de México a 19 de septiembre del 2022

El 16 de septiembre presenciamos desde el Plantón popular que mantenemos frente a la Suprema Corte de Justicia, el desfile de más de 18 mil soldados que marcharon ante nuestros ojos y constatar que el Estado quiere transmitir no sólo mediante simbolismos, sino en la vía de los hechos, que la guardia nacional se quedará ahora bajo el mando del ejército en la vida política y social del país y que cuenta con todo lo necesario para hacerlo.

La guardia nacional encabezó el desfile mostrando ante el pueblo su amplío armamento. Con la leyenda de "Justicia y Paz" se deja ver ante el pueblo como un ejército sensible, y que está para proteger. Sin embargo, previo al desfile, quienes nos encontramos en el Plantón fuimos cercados con vallas metálicas encadenadas y por una doble valla humana, una conformada por la misma guardia nacional y la otra por militares vestidos de civil, como si fuéramos los más terribles delincuentes a los que hay que vigilar para evitar algún incidente que pusiera en "riesgo" su desfile.

Días previos al desfile el gobierno tanto federal como el de la CDMX intentó persuadirnos para que quitáramos el plantón o lo moviésemos de lugar, para no dar mal aspecto en el desfile, pero pese a los diferentes intentos por tratar de impedir nuestra permanencia el 15 y 16 de septiembre en el Plantón, nos mantuvimos firmes en nuestra demanda, dignos, bajo la convicción y justeza de nuestra lucha.

Frente al gran poderío de sus armas que vimos desfilar una a una, resistimos con la frente en alto haciendo guardia en nuestro plantón, con la presencia de los rostros de nuestros detenidos desaparecidos que nos dieron fuerza e ímpetu para consignar con fuerza sus nombres y la exigencia de su presentación con vida. Con nuestra presencia hicimos tangible la vigencia de este crimen, que ellos son los responsables y que nada quebranta ni quebrantará nuestra clara convicción de luchar por su presentación con vida y el juicio y castigo a los responsables.

La presencia del convoy de la guardia nacional en el desfile, muestra el poder y el lugar que el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador otorga en los hechos a los militares, así como a sus diversas dependencias y mediante el desfile se buscó transmitir el respeto y el amor por las fuerzas armadas, mostrando toda su infraestructura y el "rostro humano" de estos, disfrazando así el verdadero actuar en la comisión de crímenes de Estado.

Es iluso pensar que con todo el armamento y los miles de elementos con los que cuentan las fuerzas armadas que existen en el país, no haya disminuido la violencia, que según se dice, provocan los grupos de la delincuencia. Sí en la realidad la guardia nacional cumpliera con su labor de combatir a la delincuencia organizada, ésta no existiría, no hubiese carteles del narcotráfico y todos los delincuentes estarían presos, sin embargo, el problema fundamental es que todo ese armamento e infraestructura con la que cuentan se emplea para combatir y reprimir al pueblo organizado y a los sectores más vulnerables del país, no para combatir a los verdaderos delincuentes. De ahí que no exista una disminución en los crímenes cometidos por éstos elementos en contra del pueblo, sino que se mantiene dada la impunidad que les da el Estado para seguir reprimiendo.

Hoy con la permanencia de la guardia nacional ahora bajo el mando del ejército, se concretizará la militarización del país y esto traerá consigo mayores violaciones a derechos humanos, como ya lo estamos viendo en diversos estados de la república en donde tiene presencia la guardia nacional. Entonces nos preguntamos para qué sirve realmente la guardia nacional y el ejército? Existen para proteger y respetar al pueblo o para someter y garantizar el orden existente?

De manera histórica en el país son muchos los casos que evidencian la participación de los militares en la comisión de violaciones graves a derechos humanos, como lo son las desapariciones forzadas. Uno de ellos es el caso del Sr. Rosendo Radilla Pacheco detenido desaparecido desde 1974, en un retén militar, otro es el caso de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa en el 2014 y el más reciente ganado ante la Suprema Corte de Justicia, el caso de la desaparición forzada de nuestros familiares, los luchadores sociales Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya detenidos desaparecidos el 25 de mayo del 2007. En estos casos, que son sólo una muestra de miles más, ha quedado evidenciada la participación del ejército en la comisión de estos crímenes de Estado y de lesa humanidad, sin embargo, en ninguno de ellos, se ha enjuiciado y castigado a los responsables y mucho menos se ha dado con el paradero de los detenidos desaparecidos.

En el caso concreto de la desaparición forzada de los luchadores sociales Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya está evidenciado que el ejército es el responsable por su participación en la detención desaparición de ambos, así lo constató la sentencia emitida el pasado 10 de agosto por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sentencia histórica, que ha ordenado buscar a ambos en los cuarteles militares, citar a comparecer a los altos mandos que estuvieron en funciones en mayo del 2007 cuando fueron desaparecidos, así como crear una comisión especial de búsqueda para el caso.

Sin embargo, a 39 días de haber sido emitida está sentencia y a pesar de existir las evidencias de su responsabilidad en este y otros casos, el ejército se mantiene en la impunidad derivado de los acuerdos e intereses políticos que el ejecutivo mantiene para protegerlos.

Ahora con la guardia nacional a cargo de la Secretaria de la Defensa Nacional se pretende mantener intocable a los militares ante los miles de crímenes que han cometido en este y otros gobiernos, pues no sólo no han sido investigados los militares que, durante la llamada guerra sucia, cometieron miles de desapariciones forzadas y arrasaron con comunidades enteras, sino que hasta la fecha en lugar de ser investigados y sancionados por la gravedad de sus crímenes, se les cobija con el manto de la impunidad brindándoles mayores facultades para estar en las calles y militarizar al país, bajo el mismo discurso de "proteger" al pueblo de la delincuencia.

Por ello, reafirmamos que con la actual administración se busca perpetuar la impunidad sobre los elementos castrenses y que la militarización traerá como consecuencia mayores violaciones a derechos humanos, dado que la actuación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública ha causado la comisión de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y el uso desproporcionado de la fuerza. Con todo y las diversas recomendaciones que han emitido diversos organismos internacionales para que se retirará a los militares de las calles, el actual gobierno una vez más a incumplido con los acuerdos y compromisos asumidos ante órganos internacionales, pues no sólo no los retiró a sus cuarteles como fue su promesa, sino que ahora los ha dotado de mayor control sobre la vida pública del país.

Por todo lo anterior, hacemos el llamado a los colectivos de familiares de detenidos desaparecidos a mantener la exigencia del juicio y castigo a los responsables de las fuerzas armadas que han cometido crímenes de lesa humanidad y a denunciar en cualquier espacio las violaciones a derechos humanos que sean perpetuadas por la guardia nacional y el ejército. Sus crímenes no deben quedar impunes. De nosotros, del pueblo, depende llevar a juicio a todos los responsables y eso sólo se logrará con la lucha organizada e independiente.

El 16 de septiembre fue un día histórico para nosotros, los rostros de Edmundo y Gabriel, así como los de Fidencio, Teodulfo, Daniela y Virginia, retumbaron ante ojos de los miles de militares que desfilaron, y fue inevitable que al verlos no perdieran el paso en la formación y tuvieran que retomar su marcha. Esta es una victoria más, y seguiremos luchando por hacer visibles a todos a quienes han tratado de borrar de la historia. Ellos podrán tener todo el aparato represivo, pero nosotros tenemos la firmeza de luchar y nuestra clara convicción de que hacemos lo correcto en la defensa de nuestros derechos y la de todos nuestros detenidos desaparecidos y no desistiremos por más que pretendan y quieran intimidarnos.

Como familiares de Edmundo y Gabriel nos mantendremos en plantón indefinido frente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como lo hemos hecho ya por 49 días, en coordinación con los compañeros del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo, el Comité Cerezo México, la Organización de Lucha por la Emancipación Popular, y de todos aquellos familiares y organizaciones que deseen sumarse, hasta que se cumplimente la sentencia emitida el 10 de agosto.

Atentamente

¡Vivos se los llevaron, Vivos los queremos!

¡Ni perdón, ni olvido, juicio y castigo a los responsables!

Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos Hasta Encontrarlos

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