Tras 4 años, inacción del gobierno en desaparición forzada de indígenas

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Por Patricia Briseño, corresponsal Oaxaca/CIMAC.- Han pasado ya cuatro años desde que las hermanas triquis Daniela y Virginia Ortiz Ramírez, desaparecieron en la región mixteca y en este tiempo no ha habido avances en la investigación —que ya está archivada— mientras que las autoridades encargadas de indagar “le dan vueltas al asunto”, denunciaron sus familiares.

En rueda de prensa en esta ciudad, Adriana Ortiz, prima de Daniela y Virginia, aseguró que no se ha hecho ninguna investigación para dar con el paradero de las desaparecidas pues desde 2007 las autoridades locales argumentaron que el hecho “se debía al clima de violencia política y venganzas que viven las comunidades triquis”, donde coinciden el MULT, la Unidad de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort), y el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui Independiente (MULTI).

Las hermanas Ortiz Ramírez desaparecieron el 5 de julio de 2007 en San Juan Copala, en el trayecto que va a Santiago Juxtlahuaca. Virginia, con 20 años, era maestra de educación primaria bilingüe; Daniela, estudiante, tenía 14 años.

Versiones de dos testigos ante el Ministerio Público ubican por última vez a las jovencitas en una camioneta sin placas, vendadas y amagadas con pistolas por miembros de la Ubisort, conocidos “por su alta peligrosidad”.

Cinco días después de la desaparición, el 10 de julio de 2007, doña Antonia Ramírez Cruz y Emelia Ortiz —madre y prima, respectivamente, de las desparecidas— interpusieron la denuncia por desaparición forzada ante el MP, pero éste prefirió consignar la averiguación por “secuestro” (a finales de ese mismo año).

Un mes después de interpuesta la denuncia (10 de agosto), la madre y la prima de las desaparecidas se entrevistaron con el procurador de Justicia de Oaxaca, Evencio Nicolás Martínez, para pedirle información sobre las indagatorias, pero en tono irónico respondió que “no arriesgaría a su gente” para buscar a las hermanas.

En su afán de justicia, las mujeres acudieron también a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la cual se limitó a “pactar con las autoridades estatales una solución amistosa” que no ha trascendido. La familia se trasladó, entonces, a la Ciudad de México en enero de 2008 y presentó la queja correspondiente ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

Sin embargo, en junio de ese mismo año, la CNDH notificó a la madre de las triquis “que la queja no tenía materia”, pues ya había una “solución amistosa” de la comisión estatal.

Cabe recordar que durante su visita a Oaxaca, en agosto de 2007, Florentín Meléndez, entonces presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), conoció de primera mano el caso al entrevistarse con Antonia y Emelia.

Ante ellas se comprometió a que lo seguiría de cerca, lo cual ha cumplido toda vez que la Limeddh lo ha mantenido informado sobre la situación, misma que está documentada por la CIDH.

Sin embargo hasta ahora no existe la posibilidad de que se presente oficialmente la petición de admisibilidad ante esta instancia internacional toda vez que la decisión depende de la madre de las hermanas, Antonia Ramírez, quien a cuatro años de la desaparición de sus hijas demuestra el hartazgo y la falta de credibilidad en las instituciones de procuración de justicia nacionales.

LA ESPERANZA VIVE

Acompañada por una decena de mujeres artesanas, vestida con huipil rojo propio del atuendo triqui, Adriana reiteró: “Vamos a seguir en nuestra lucha de exigencia de la presentación con vida de Daniela y Virginia, hasta las últimas consecuencias, le pese a quien le pese, porque si ellas no están no estamos todas”.

Cuatro años de angustia y sufrimiento para su madre y toda su familia. Cuatro años de total impunidad y complicidad de los “funcionarios” encargados de “impartir justicia”, subrayó.

Desde 2007 a 2011, organismos defensores de Derechos Humanos (DH) nacionales e internacionales solicitaron que el gobierno del estado le diera un trato serio y responsable a las investigaciones y realizara todas las acciones tendientes, para dar con el paradero de las dos indígenas triquis.

Durante cuatro años han demandado al gobierno federal instar a la administración estatal a realizar las investigaciones correspondientes, para proceder a la ejecución de las órdenes de aprehensión y la detención de los presuntos responsables en la comisión del delito de secuestro, castigando a los responsables en todos los niveles de participación.

Mientras, la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (Limeddh-filial Oaxaca) y Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad-Oaxaca han exigido a las autoridades cumplir con las recomendaciones y obligaciones en materia de DH de las mujeres a efecto de tomar cartas para la prevención, sanción y eliminación de todas las formas de violencia contra la población femenina en la zona triqui.

Sin embargo, los intentos de las organizaciones civiles para pedir que se investigue la violencia en la zona y se decrete una Alerta de Violencia de Género no han prosperado, y a la fecha se ha descartado toda posibilidad.

Cabe mencionar que en los cinco años del gobierno de Felipe Calderón, organizaciones sociales, de defensa de DH y de familiares de víctimas de desaparición forzada, han denunciado la desaparición de, por lo menos, 30 luchadores sociales y defensores, entre ellas las hermanas Daniela y Virginia Ortiz Ramírez.